La Productividad del Trabajador del Conocimiento según Peter Drucker

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Peter Drucker fue el primer autor que realizó grandes aportaciones al campo de la efectividad y la productividad, en la era del trabajador del conocimiento 

Con sus más de 60 años de experiencia trabajando con empresas de distintos sectores, tamaños y nacionalidades, Peter Drucker fue uno de los autores más prolíficos en el ámbito de la empresa, con más de 30 libros publicados.

Muchas de sus obras gozaron de un elevadísimo reconocimiento a nivel internacional, y entre ellas, hoy quisiéramos destacar dos.

El Ejecutivo Efectivo y Drucker Esencial


En primer lugar, El Ejecutivo Efectivo, publicado hace ya 50 años, y en el que se enunciaban algunos de los principios básicos sobre la eficacia. En él se han apoyado posteriormente autores como Stephen Covey o David Allen para escribir sus best seller sobre efectividad.

Merece la pena destacar, que en el subtítulo original de la obra, Getting the Right Things Done, ya se incluían las tres palabras clave, Getting Things Done, que darían lugar al título de la metodología líder, propuesta por David Allen.  

En segundo lugar, y en relación con el título del post, hoy nos vamos a centrar en dos ideas y un par de citas del autor que merecen ser leídas “casi literalmente”. Y digo casi, porque hemos optado por la traducción oficial al castellano de su obra Drucker Esencial.   

¿Cuál es la tarea y por qué hay que hacerla?

Concretamente en el tercer capítulo de este libro, Peter Drucker plantea que las primeras preguntas que debemos realizarnos para aumentar la productividad en los trabajos que requieren conocimientos y en los que se ofrecen servicios, es decir, la mayoría de los puestos actuales, deben ser:

1.  ¿Cuál es la tarea?  
2.  ¿Por qué hay que hacerla?

Reflexionar respecto a la naturaleza de la tarea, preguntarnos qué tratamos de llevar a cabo, y por qué motivo, supone dejar de hacer las cosas por inercia, y actuar con inteligencia.

Los aumentos de productividad más fáciles de conseguir, y tal vez los mejores, en este tipo de tareas surgen de la redefinición de la tarea y, especialmente, de la eliminación de lo que no necesita hacerse.

Peter Drucker, comenta que también merece la pena realizarse otras preguntas relacionadas: ¿por qué tarea pagamos? ¿qué valor se supone que agrega esta tarea?

En ocasiones puede parecer obvio pero no siempre está tan claro ni es algo incontrovertible.

En este sentido, el autor comenta como en dos tiendas de una misma empresa respondieron a esta pregunta “ventas” en una y “servicio al cliente” en otra. Posiblemente, ninguna de las dos sea incorrecta y ambas son necesarias, pero los empleados y los encargados deberían tenerlo claro.

¿Qué significa rendimiento: calidad, cantidad o ambas?

Otra reflexión muy interesante a cerca de los trabajos que requieren conocimiento y los que ofrecen servicios es que la atención debe estar enfocada hacia el rendimiento, y el rendimiento puede significar: (1) calidad, (2) cantidad o (3) calidad y cantidad juntas.

Por eso para aumentar la productividad, es necesario pensar a qué categoría de rendimiento pertenece determinado trabajo. Sólo entonces sabremos sobre qué tenemos que trabajar y podremos decidir qué necesita ser analizado, mejorado y cambiado.  

Para acabar este post, quiero ofrecerte dos fragmentos en los que Peter Drucker reflexiona, desde una perspectiva histórica, acerca de la productividad y de cómo fue abordada la misma por otros autores y personalidades influyentes que le precedieron.  

Citas de Peter Drucker

Frederick Taylor ha sido criticado a menudo por no haber preguntado nunca nada a los trabajadores cuyas tareas él analizaba, sino que era él quien les hablaba. Tampoco Elton Mayo preguntaba jamás; también era él quien hablaba. Ni Marx ni Lenin pensaron alguna vez en preguntar a las masas, tampoco los altos comandantes de las dos guerras mundiales preguntaron a los oficiales subalternos o a los soldados acerca de las armas, los uniformes o la comida. Taylor simplemente compartía la creencia de su época acerca de la sabiduría del experto. Pensaba que los trabajadores y los gerentes eran “bueyes mudos”. Cuarenta años más tarde, Mayo tuvo gran respeto por los administradores y gerentes, pero los trabajadores, pensaba, eran inmaduros e inadaptados y necesitaban la guía experta de un psicólogo”.

Sin embargo, cuando llegó la Segunda Guerra Mundial, no tuvimos elección: hubo que preguntar a los trabajadores. En las plantas no teníamos ni ingenieros, ni psicólogos, ni capataces; todos estaban uniformados en el frente. Y cuando preguntamos a los trabajadores, nos dimos cuenta, para nuestra inmensa sorpresa, que todavía recuerdo, de que ellos no eran ni bueyes mudos, ni inmaduros ni inadaptados. Sabían bastante sobre los trabajos que estaban haciendo, sobre su lógica y su ritmo, las herramientas, la calidad y mucho más. Preguntarles fue el modo de comenzar a pensar en la productividad y en la calidad”.

Ambos fragmentos los podéis encontrar en la obra Drucker Esencial: Los Desafíos de un Mundo sin Fronteras, una magnífica compilación del pensamiento del autor.

El libro cuenta con más de 800 páginas y se estructura en tres grandes bloques: el individuo, el management y la sociedad. Se publicó un par de años antes del fallecimiento de Peter Drucker, y la verdad es que lo encuentro especialmente indicado para aquellos que, como yo, disfrutan realmente de la lectura pausada y reflexiva.

Es cierto que leer tranquila y relajadamente, no es fácil, con los ajetreados estilos de vida actuales. Pero para quién tenga la oportunidad, creo que es una gran elección. Espero, que lo disfrutéis si tenéis ocasión.

De momento, si quieres, puedes seguir leyendo sobre la productividad del trabajador del conocimiento según Drucker, en este post, o empezar a familiarizarte con el método GTD.


Y recuerda, ¡Aprende, Actúa, Avanza!

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