Puntos fuertes: la clave de la efectividad a largo plazo

Puntos fuertes efectividad largo plazo Peter Drucker


Según Peter Drucker necesitas hacerte varias preguntas para ser efectivo a medio y largo plazo.

Hoy nos centramos en la primera de ellas:

¿Cuáles son mis puntos fuertes?


Para conseguir un buen rendimiento uno necesita apoyarse en sus puntos fuertes

Recientemente, Sergio Fernández y Raimón Samsó nos lo han recordado en su nuevo libro, Misión Emprender, en el que recomiendan apostar por tu don y ejercitar tu fortaleza.

Pero no siempre es fácil averiguarlo. Depende del grado de autoconocimiento de la persona.

Como afirmaba Drucker:

“La mayoría de la gente cree saber en qué es idónea. Por lo común, se equivoca”.

Según este autor, la mejor manera de averiguarlo es el análisis retroalimentador.

Análisis retroalimentador


Para llevarlo a cabo, cada vez que tomes una decisión importante o ejecutes una acción clave, tienes que escribir tus expectativas, a cerca de los resultados que crees que vas a conseguir. Y cuando pasen nueve meses o un año, comparar los resultados obtenidos con los esperados.

Cuando Peter Drucker escribió estas líneas, afirmaba llevar practicando dicha actividad quince o veinte años, y decía que siempre se sorprendía con lo que averiguaba.

No obstante, sostiene que en mucho menos tiempo, dos o tres años, la actividad empezará a dar sus frutos y a revelar:

  1. -Cuáles son tus puntos fuertes, una de las cuestiones más importantes que uno debe conocer de sí mismo.
  2. -Qué cosas, de las que haces u omites, te impiden aprovechar tus puntos fuertes.
  3. -En qué no eres particularmente competente.
  4. -Dónde careces de puntos fuertes y no puedes actuar con eficacia.

Fruto del análisis retroalimentador se derivan algunas conclusiones para la acción:

Conclusiones para la acción:

  1. -Primero, concéntrate en tus puntos fuertes y sitúate donde éstos puedan desembocar en un buen rendimiento.  
  2. -Segundo, trabaja para mejorar tus puntos fuertes. El análisis retroalimentador te mostrará dónde necesitas mejorar las aptitudes o adquirir nuevos conocimientos para pulir tu talento.
  3. -Tercero, pon remedio a tus malos hábitos. Se trata de corregir las cosas que hacemos o evitamos hacer y que inhiben nuestra eficacia.  
  4. -Cuarto, aprende lo que no debes hacer. Puede que éste sea el consejo más controvertido, porque parte de la idea de que hay cosas que ni siquiera deberías intentar hacer.  

Y es controvertido porque actualmente la psicología, la pedagogía y la neurociencia han evolucionado mucho y sabemos que hay habilidades y destrezas que se pueden potenciar. Por ejemplo, la creatividad o el aprendizaje de idiomas.

Sin embargo, Peter Drucker, basándose en su idea de potenciar especialmente los puntos fuertes y apoyarse, casi exclusivamente, en los talentos naturales, realiza una serie de afirmaciones bastante contundentes a este respecto.

“Hay áreas en las que una persona no debe tratar de hacer nada en absoluto…en las que carece de los mínimos talentos necesarios. En ellas, un trabajador del conocimiento no debería aceptar trabajos y tareas”.

Evidentemente aquí se podrían hacer un par de matices. 

En primer lugar, que hay ocasiones en las que el trabajador del conocimiento no tiene tan fácil dicha elección, para aceptar o rechazar ciertos trabajos.

En segundo lugar, los profesionales autónomos, en ocasiones y especialmente en sus primeras etapas, no cuentan con los recursos suficientes para subcontratar o delegar todas las tareas que no están alineadas con sus puntos fuertes. Y se ven obligadas a realizarlas ellos mismos, porque son necesarias.

Pero lo que resulta constructivo de esta idea de “aprende lo que no debes hacer” es tomar conciencia de lo siguiente:

Hace falta más energía y trabajo para pasar del rendimiento bajo al medio, que del rendimiento alto al excelente.

Porque resulta más rentable potenciar los puntos fuertes, que corregir las debilidades. Es decir, invirtiendo tiempo y energía en pulir nuestros puntos fuertes, obtenemos mejores resultados.  

Por último, para lidiar con el problema que nos plantea un sabio, podemos acudir a otro, y además, utilizar nuestra creatividad.

Acuérdate de Vilfredo Pareto y su principio del 80/20.   

En las áreas en las que no luzcan tus puntos fuertes, limítate a realizar el 20% de las actividades que producen el 80% de los resultados. Concéntrate en lo esencial y punto.

Y si eres emprendedor, tampoco olvides lo que dice Sergio Fernández, de pensamientopositivo.org

“No puedes tener cero en ventas”. Porque las ventas no son aditivas, sino multiplicativas y cero por cero, ya se sabe. Es obvio, pero te aconsejo que le eches un vistazo al minuto 7 de este vídeo

Aunque no se te dé bien la venta, aunque no esté entre tus puntos fuertes, tendrás que dedicarle parte de tu tiempo. Al menos intentar identificar el 20% de las actividades esenciales que producirán la mayoría de los resultados.  

Por lo demás, intenta seguir el consejo de Peter Drucker y dedica tiempo y energía a aquello en lo que puedas llegar a sobresalir algún día

"No triunfas por no tener debilidades; triunfas porque localizas tus capacidades únicas y te concentras en desarrollar rutinas en torno a ellas" Tim Ferriss

¡Aprende, Actúa, Avanza!

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